Cuando nos disponemos a restaurar una moto antigua, las ruedas son parte esencial de ello, el acabado y la funcionalidad que consigamos serán una parte muy importante del éxito de la restauración, una moto bien restaurada pero con unas ruedas mediocres es algo que todo buen aficionado quiere evitar, y cuando se trata de llantas cromadas hay que ir con pies de plomo, los aros antiguos que se han de restaurar han de estar en una condición aceptable para que queden bien, y aún estando sin deformidades o sin demasiado óxido, siempre depende del buen hacer del profesional que las crome que el acabado sea deslumbrante, un pulido mediocre origina cromados con picadas o rugosidades que en un futuro pueden ser la entrada del odiado óxido, orígen de la muerte de la mayoría de llantas cromadas.
Excepto en el caso de tamaños muy raros de encontrar o en configuracions de llantas imposibles de conseguir de nuevo cuño, nuestra recomendación es poner aros cromados nuevos, el acabado y la durabilidad están garantizados y la inversión en muchos casos es casi igual a la de la restauración, los aros nuevos proporcionan un cromado excelente, uniforme, brillante y exento de defectos, que permitirán lucir en grado máximo los reflejos en las ruedas de la moto restaurada.